Vespamanía, pasión y lealtad a la marca en forma de tatuaje

Sobre la piel / hace 127 dias

Dentro de la cultura del tatuaje hay auténticas obras de arte bajo la piel de los aficionados a la gasolina y las dos ruedas. Un referente en este tipo de tatuajes son las motos Vespa, todo un mito con más de 70 años de historia a sus espaldas. Y es que sus motos se han convertido en todo un icono, un emblema para llevarlo con orgullo durante toda una vida tatuado en la piel de sus seguidores.

 

Desde su primera puesta en escena en el año 1946, La Vespa no ha parado de dar alegrías y aumentar el abultado número de aficionados que ya tiene la marca.  Esta bonita moto se hizo muy popular en el año 1951 donde dos actores de talla mundial como Audrey Hepburn y Gregory Peck dieron rienda suelta a sus fugas románticas con una Vespa 125 por las carreteras de Italia en la inolvidable película “Vacaciones en Roma”.

 

De repente, Las Vespas saltaron a la fama y a sus mandos podías ver estrellas de Hollywood como John Wayne a Dean Martin e incluso a un Marlon Brando joven y delgado convirtiéndose en todo un destacado fan de Vespa. Las ventas aumentaron de forma constante, y en la década de 1960, las calles de Roma y el resto de Europa estaban repletas de Vespas. El resto, como ellos dicen, es historia.

 

Hoy en día, Vespa sigue siendo la marca más icónica dentro de las dos ruedas. Los modelos más antiguos son piezas de colección muy buscados, mientras que los nuevos modelos con decenas de complementos y colores ofrecen un transporte asequible a toda una nueva generación de aficionados al motor. Vespa ha sabido renovarse y sigue siendo una marca de primer nivel en cuanto a movilidad por la gran ciudad y sus alrededores.

 

Para celebrar la historia de la Vespa, hemos recopilado algunos tatuajes realmente geniales para que tus ojos se diviertan. Desde pequeños tatuajes de formas limpias y minimalistas pero muy discretos hasta grandes y detallados tatuajes de Vespa a todo color. ¿Te atreves a tatuarte tu marca favorita bajo la piel?

¿Sabías qué?

Un salto hacia el lado derecho de nuestro cerebro, el de la emoción, dejando el izquierdo, el racional.