Si quieres tunear tu moto, te explicamos cómo hacerlo legalmente

Preparaciones / hace 1010 dias

Normativa sobre el tuning: Una guía para ir sobre seguro en el mundo del tuning.

Si eres aficionado a realizar modificaciones sobre tu moto, "al tuning",  puedes encontrarte con serios problemas legales, si no tienes en cuanta los consejos que te damos en este artículo, publicado con el objetivo de aportar un "poco de luz" al respecto.

 

Hablar de tuning es sinónimo de girar la mirada al nuevo continente. Los "lowrider" se comenzaron a popularizar en California durante los años cincuenta. Y es que el tuning se fue extendiendo posiblemente motivado por el cine y la televisión, donde no solo las preparaciones de motor y desarrollo han sido el referente, también el buscar exclusividad y originalidad han marcado esta afición. Se puede decir que la máxima expresión del tuning tiene su cuna en EEUU.

 

¿Qué se tunea en una moto? Pues básicamente se empieza por el manillar, la pintura, las ruedas, el sistema de escape y demás accesorios, y de ahí se pasa a la carrocería (caranado), iluminación exterior y todo lo que se te ocurra. Y no debemos pensar que las personalizaciones se limitan a las motos custom, deportivas, turismo, escooters y naked son muy agradecidas cuando se trabaja, con gusto, en ellas.

 

Sin meternos demasiado en la infinita variedad de modificaciones que se pueden hacer sobre una moto “básica”, o de serie, nos centraremos en los estilos más habituales, por resumirlos de algún modo:

  • Estilo «SOFTLY».- Es el más básico de todos y al que recurren, sin saberlo a veces, muchos de los usuarios de motos, sobre todo deportivas y naked. Se trata de cambiar lo básico; escape, topes da caída y de manillar, estriberas y algún aditamento más, buscando mejorar las prestaciones de serie o la adaptabilidad a su estilo de conducción.
  • Estilo «RAT».- Se busca dar un aspecto de moto con sabor añejo, pero suelen esconder mecánicas de última generación y motores bestiales. Este estilo se utiliza bastante en las custom o las motos con un estilo de evidente guiño al pasado.
  • Estilo «LOW RIDER».- Estilo pandillero como en las películas americanas, chasis muy bajos y de medidas exageradas. Suele ser signo de identidad de grupos de motards. Es un estilo cricunscrito al mundo costom exclusivamente.
  • Estilo «BARROCO».- Este es el más reciente y en el que predomina el aspecto agresivo y musculoso de la moto. Consiste en poner llantas exageradamente grandes a las motos y basculante alargados, buscando ese aspecto de dragster. Se suele conbinar con gran profusión de pintura por todas partes e incluso con una colorida iluminación en diversos puntos de la moto.

 

Todo esto es fascinante y atractivo pero es pertinente saber que dice la Ley sobre el tuning en las motos.

 

Real Decreto 866/2010, de 2 de julio, por el que se regula la tramitación de las reformas de vehículos.

Las reformas de vehículos en España están reguladas por el Real Decreto 736/1988, de 8 de julio, por el que se regula la tramitación de las reformas de importancia de vehículos de carretera y se modifica el artículo 252 del Código de la Circulación.

 

Lo que viene de decir es que una moto debe circular en el mismo estado que salió de la cadena de montaje de la fábrica, es decir, sin modificaciones, tal como te la entregaron el día que la recogiste en el concesionario. Cualquier accesorio que se instale después de matricularse requiere la correspondiente homologación. Y es que cualquier modificación sobre los componentes originales, excepto los que se cambian por desgaste en el mantenimiento programado, el reglamento los considera “una reforma” y por lo tanto debe de ser homologada. Esta homologación, además, debe someterse a los criterios de la Comunidad Europea.

 

“Addenda to the 1958 Agreement.- Some of the regulations presented in electronic format on this Website use WordPerfect fonts. If these fonts are not available on your system, certain symbols and equations may not display correctly”.

 

Resumiendo, que lo que viene a decir el reglamento es que para que cualquier modificación que le hagas a tu moto “sea legal”, antes deberás "pasar por caja". Así, de esta forma se cuidan en salud con el objetivo de que nadie haga una "reforma" que pueda poner en peligro tanto a los usuarios del vehículo como a los demás usuarios de la vía. Así mismo se evita que modificaciones como excesos en la iluminación o en el ruido (melodía, para otros) que emana del escape, sea perjudicial para nadie y todos estemos bajo los mismos "estándares".

 

¿Cuánto cuesta homologar una reforma? Lo primero es decir que, en la mayoría de los casos, lo más aconsejable es que te pongas en manos de expertos en la materia -hay multitud de talleres y empresas que cuentan con una larga experiencia en asuntos de homologaciones- porque por ejemplo, homologar un escape puede ser una tarea hercúlea, si no se saben los pasos que dar. Sobre el precio, la homologación supera en muchos casos el coste de realizar la modificación a la moto. Otro ejemplo; un par de faros de largo alcance pueden costar unos 100 euros, pero la emisión del certificado de homologación, por parte del fabricante, puede costarte unos 150 euros.

 

Y es que en el tema de alumbrado, el Reglamento es claro: 'No se instalarán más luces que las autorizadas'. Así, no se permiten luces en los bajos, ruedas o fuera de lugares reglamentados. Tampoco distintos colores. Las viseras o rejillas off-road en los faros rompen su homologación si afectan a su función. Si incorporamos unos pilotos traseros distintos a los de serie, éstos han de incorporar catadióptricos -superficies reflectantes- afines al reglamento. Por no hablar de la luz de frenado en el baúl trasero de la moto, otro caso típico en el que la homologación vale más que la reforma.

 

Siempre que compres un accesorio no original para tu moto, pedir y exigir el certificado de homologación, es imprescindible si quieres salir airoso de la próxima ITV (Inspección Tecnica de Vehículos) a la que te tengas que enfrentar.

 

Aunque es razonable que no se pueda hacer cualquier reforma que esté fuera de lugar, da la impresión de que la legislación es demasiado estricta en algunos casos. Pero también hemos de decir que en la práctica, los agentes pocas veces se meten con las reformas que nos son evidentemente escandalosas o peligrosas, como por ejemplo, el que monta una base en la moto para llevar la tabla de surf o el que le pone tuercas que acaban en punta en los bujes de las ruedas, como si estuviera en una carrera de cuadrigas romanas.

 

Por ello te recomendamos que no desistas y sigas los pasos necesarios para tener una moto a tu gusto: “Esa moto única”. Si lo consigues, eres un “crack” y tendrás nuestra más sincera admiración. La moto es sinónimo de libertad y esa virtud intangible comienza con vivir la pasión en todas sus facetas, incluida una personalización que te permita disfrutarla a tu gusto. No cejes en tu empeño y si encuentras dificultades, consulta a los expertos.

¿Sabías qué?

Rodamos a merced del viento, del frio y la lluvia, una decisión que tiene que tener forzosamente un matiz de locura... ¡Bendita locura!