Siete motos míticas que se han convertido en auténticos iconos

Historias / hace 159 dias

En esta selección tienen cabida desde la clásica y memorable Vespa que todos recordamos, hasta la emblemática Kawasaki GPZ900R que conducía Tom Cruise en la película Top Gun

 

Que modelos de motos hay muchos resulta más que obvio; sin embargo, solo unas pocas han logrado labrarse una historia propia; una historia que las ha convertido a lo largo de toda su trayectoria, en auténticos iconos del asfalto. En este punto entran en juego factores tan diversos como el número de ventas, su asociación a determinados valores, y hasta su aparición en determinadas películas. Estos son siete ejemplos de motos que han marcado un antes y un después en nuestras carreteras.

 

Honda Super Cub

Si nos centramos en las transacciones económicas, no podemos dejar de hablar de la Honda Super Cub, cuyas ventas la han convertido en la moto más vendida de la historia. Se lanzó por primera vez el año 1958, y se ha vendido más de 90 millones de veces. De hecho, y tal ha sido su éxito, que todavía se sigue fabricando. Eso sí, con prestaciones adaptadas al siglo que nos ocupa. Las primeras Super Cub tenían una de 4,9 CV y 49cc; y alcanzaban velocidades de 69 kilómetros por hora. Pesaban 65 kilos. 

Es una gran conocida en los países asiáticos, donde se emplea tanto en el ámbito personal como en el profesional –es una habitual de los repartos a domicilio–. Y no es solamente un icono de las motos, sino el símbolo mundial de toda una época, ya que también se han llegado a comercializar mucho por Europa y Estados Unidos. Una fama que le valió la atención de los mismísimos Beach Boys. Sí, porque la mítica banda hasta le dedicó una canción: Little Honda.

 

Harley Davidson

Si hay una moto que resulta fácil de identificar y se asocia a valores tan positivos como la libertad, esa es la Harley Davidson. De hecho, la propia marca Harley Davidson es en sí misma un icono. La fundaron William S. Harley y los hermanos Davidson en 1903, y su moto no tardó en convertirse en la predilecta de bandas de moteros y determinados géneros cinematográficos.

Sí, porque ¿quién no recuerda la Fat Boy que usó Schwarzenegger en Terminator 2 (1991)? Tras el estreno del film las ventas se dispararon. Por otra parte, las Harley Davidson con motores Knucklehead hiceron que estos motores se convirtieran en los más vendidos de la historia. Su legado lo continuó el Panhead, también con mucho éxito.

 

Triumph Trophy TR6

La Triumph Trophy TR6 se fabricó entre 1956 y 1973 hasta que fue reemplazada por la Triumph Tiger TR7V. Su versión de competición, también conocida como “el trineo del desierto” ganó no pocas carreras en las décadas de los 50 y 60. Ahora bien, lo que hizo de ella una moto mítica fue su aparición en la película La Gran Evasión de 1963. En esta ocasión la condujo uno de los grandes de Hollywood, Steve McQueen, que trata de huir de los nazis con ella circulando campo a través. Lo curioso del caso es que, en la película, la moto está "caracterizada" como una BMW para dar más credibilidad a la escena, ya que este tipo de motos eran las que usaba el ejército alemán en aquella época.

 

Vespa 125

La vespa no es solo una moto, es un estilo de vida. Desde su creación en 1946 ha sido utilizada por numerosas generaciones para desplazarse por la ciudad. Cómoda, fácil de conducir, ha sabido adaptarse a los gustos de sus conductores, al paso del tiempo y a las modas; por no hablar de la homologaciones y otra serie de requisitos que ha sorteado con éxito. Prueba de ello son las cientos de concentraciones que cada año reunen a los amantes de esta motocicleta italiana por distintos rincones de nuestra geografía. 

Y no solo eso, sino que forma ya parte de un imaginario colectivo. Un punto en el que películas como Vacaciones en Roma –con la Vespa 125– han tenido mucho que ver. Porque el filme no sería lo mismo sin Gregory Peck y Audrey Hepburn montados en una de ellas.

 

Guzzi Hispania 65

Esta moto, de ese intenso rojo que tanto la caracteriza, fue la más vendida en España durante más de una década. La empresa encargada de hacerlo posible fue Moto Guzzi, una compañía italiana fundada por Carlo Guzzi, Giorgio Parodi y Giovanni Ravelli y que hoy forma parte del grupo Piaggio. Su máquina cuenta con un motor de dos tiempos y con 65cc;  y gozó de un gran éxito en los años 50, hasta que, en 1950, se modificó el Código de Circulación - introdujo que los ciclomotores no podían pasar de 50cc. Esto significó una caída importante de ventas, pues a partir de entonces circular con ella requería de carnet de conduir específico. En todo caso, es una de las grandes favoritas de los coleccionistas.

 

Rieju 175

No podía faltar en esta selección de Acierto, la Rieju 175. Y es que Rieju es una empresa española afincada en Figueras (Gerona), que fue fundada en 1934 por Luis Riera y Jaime Juanola. Una de sus motos más famosas fue la Rieju 175, que se fabricó entre 1953 y 1964, con diferentes modelos, como los Sport 175 y 125. El modelo original era de cuatro tiempos y tenía 175 cc. Los moteros más longevos la evocarán sin problemas, y los más jóvenes a buen seguro habrán escuchado hablar de ella o probablemente la hayan visto cubierta de polvo en algún garaje.

 

Kawasaki GPZ900R

La GPZ900R fue la primera “Ninja” de la compañía, un nombre que la fábrica japonesa ha utilizado para numerosos modelos posteriores que y que ha terminado convirtiéndose en el buque insignia de Kawasaki. También conocida como “Ninja 900”, se fabricó desde 1984 hasta 1996. Su revolucionario diseño hizo que fuera la predecesora directa de las motos deportivas tal y como las conocemos hoy. Tenía una caja de cambios de seis velocidades y 115 CV. Esta moto marcó toda una época, especialmente después de que Tom Cruise la condujera en la película Top Gun (1886).

 

 

Seguros para motos clásicas

A pesar de que muchas de estas motos puden incluso considerarse piezas de museo, los grandes amantes del motociclismo adoran circular por ellas. Sin embargo y tal y como apunta el comparador de seguros Acierto.com, para hacerlo necesitarán un seguro específico para motos antiguas o clásicas. En concreto, para asegurar una moto clásica será necesario que tenga más de veinte años de antigüedad y que no recorra más de 5.000 kilómetros al año. Además el propietario deberá tener al menos 25 años y un año de carné. También es importante que la moto duerma en garaje y que no se use para desplazarse todos los días.

 

Las motocicletas clásicas, por otra parte, pueden beneficiarse de una bonificación completa en el Impuesto de Circulación y cuentan con plazos más prolongados a la hora de pasar la ITV. Además, su valor va aumentando con el paso de los años. Razón de más para que la póliza sea lo más completa posible y permita mantenerla en las mejores condiciones posibles.

¿Sabías qué?

El olor a gasolina y goma quemada ya no es lo que despierta los sentidos de los que se sienten atraídos por el mundo de la moto.