Posiblemente la MSX125 más exultante y vigorizada de Canarias

Preparaciones / hace 653 dias

Aunque ahora parece estar más de moda que nunca, para diferenciarte del resto no es necesario lucir una estética desarrapada, un par de tatuajes, barba tupida o unos jeans de marca para ir a juego con tu moto. La necesidad de la exclusividad se puede conseguir sin tener que perder tus signos de identidad, y si no, que se lo pregunten a Francisco Javier Gómez, más conocido como “Take” en el mundo de las dos ruedas.

 

Su Honda MSX125 2016 es única. Este amante del modelo más popular de Canarias lleva invertidos en su MSX casi tantos euros como los que le costó. “No es que sea un caprichoso, pero poder lucir una moto única, y sobre todo, una moto hecha a mi medida y a mi gusto, no tiene precio”, confesaba a Canariasenmoto este veterano de las motos de Playa del Inglés, que además de esta moto, cuenta en su garaje con una Triumph 675 y ha disfrutado, hasta hace poco, de una Honda CBR900RR.

 

Su MSX125, que luce un elegante color gris mate con reflejos dorados por doquier, es el vehículo que usa habitualmente para ir a trabajar. “Son 30 ó 40 kilómetros diarios de satisfacción y diversión”, dice con una sonrisa en la boca. “Siempre me gustaron las motos como la mítica Honda 70, y esta MSX sigue sus pasos. Pero soy un usuario al que le gusta sentir y experimentar, y con esta moto he dado rienda suelta a mi imaginación”, aseguraba.

 

Entrando en detalle con las modificaciones que le dan el calificativo de vigorizada y exultante, comenzaremos por las suspensiones, Öhlins multirregulables delante y detrás, una apuesta por la exquisitez que garantiza el mejor comportamiento y una pisada más firme sobre el asfalto de Canarias. “Aunque de serie la MSX es una moto muy bien compensada, las Öhlins están a otro nivel”, afirmaba.

 

Dos elementos que suelen ser sustituidos, de entrada, en casi todas las MSX, son los neumáticos y el asiento. Los neumáticos de serie no son la mejor opción para un buen agarre, y en este caso, dejaron paso a una pareja de Continental, que en la parte trasera aumentó su sección hasta 140mm. El asiento, queja habitual de los usuarios, por su dureza en el modelo anterior y por el obligatorio encajonamiento, en el actual, fue sustituido por uno tailandés de elegante diseño, “para tener más libertad de movimiento”.

 

 

“El desarrollo de serie es algo largo para los sinuosos toboganes de las carreteras canarias”, decía, justificando de esta forma el cambio de los piñones del kit de trasmisión. “En bajas, el pequeño monocilíndrico se queda muy descafeinado y para evitar tener que estar siempre llevándolo muy alto, le cambié el desarrollo”, reconocía este exquisito “emexequero”, que también ha mejorado el rendimiento con un filtro de alto rendimiento, una tobera de admisión mejorada y un impresionante escape completo Yoshimura, desde el colector a la cola.

 

Además del nuevo color dorado, como el sol de Canarias, que lucen las llantas, el listado de elementos sustituido sería casi interminable. “Para algunos de ellos ha sido necesario hacer pequeñas modificaciones, pero en otros muchos, las tapas de carbono, por ejemplo, ha sido una sencilla operación de quitar y poner”, comentaba. Discos de freno lobulados EBC, con pastillas más blandas y latiguillo metálicos, para mejorar la frenada. Manetas multirregulables en ergal firmadas por Rizoma, al igual que el manillar, las torretas y los espejos. Los tapones y la tornillería aligerada de color dorado, proliferan por todos lados, al igual que el grafitado color del carbono, dándole ese toque racing.

 

La culata, anodina en el modelo de serie, deslumbra ahora con los reflejos dorados de sus tapas. Visera ahumada para al tablero de instrumentos, una explosiva quilla, topes anticaída y unos intermitentes tan elegantes como exclusivos, marcan la diferencia de una MSX125 que poco tiene que ver con el resto de sus congéneres, que tras ver esta preparación, se nos antojan un tanto insulsas e insustanciales.

 

No hace falta tener un nombre legendario, dos cilindros en “V” o una tradición centenaria para ser candidata a sucumbir al fenómeno global por las motos personalizadas. Y es que buscar una estética inconfundible con una interpretación propia de la customización moderna es suficiente para dejar con la boca abierta a todos los que miran la MSX125 de “Take”. Una moto que sin llegar a convertirse en una “drag queen” aspira a hacerse con un hueco entre las motos distinguidas de Canarias.

¿Sabías qué?

Rodamos a merced del viento, del frio y la lluvia, una decisión que tiene que tener forzosamente un matiz de locura... ¡Bendita locura!