Kawasaki GPZ750 Saki by Paul Hutchinson, 35 años pensando en verde

Preparaciones / hace 1343 dias

35 años después de la aparición de la primara Kawasaki GPZ, el australiano Paul Hutchinson nos sorprende con esta preparación que toma como base una GPZ750 del año 1983. Un trabajo que, al menos, no dejará a nadie indiferente; o la amas o la odias, pero en esencia es una GPZ, unas siglas que nos traen a la memoria recuerdos de juventud.

 

Desde que llegó al mercado en 1982, la GPZ de Kawasaki se convirtió inmeditamente en una moto de culto al proclamarse la moto más rápida de su cilindrada para, un año después servir como base de la Kawasaki GPZ750 Turbo que sería además, la más rápida de todas las motos fabricadas en serie por aquellos años.

 

Saki, como se conoce en el mundo de las motos a Paul Hutchinson, es el creador de esta curiosa Kawasaki GPZ750. El trabajo para terminar a su gusto esta GPZ del 83 que le regaló su primo, le llevó año y medio. Y es que llevaba ocho años parada y cuando intentaron ponerla en marcha por primera vez, casi sale ardiendo su casa.

 

 

Tras el desmontaje integral y el proceso de saneamiento de todas las partes metálicas, comenzó el trabajo en el propulsor que, ahora, cuenta con una preparación big bore que ha llevado la cilindrada hasta los 810 cc. Además, toda la parte eléctrica se ha hecho desde cero. Firmada por Motogadget, incluye indicadores, arranque sin llave por comunicación RFID y alarma. Un display Koso es el encargado de mostrar toda la información necesaria así como un kit bi-xenon da luz al frontal.

 

En el apartado ciclista, destacan por encima de todo, los dos sistemas de suspensión, que nada tienen que ver con el modelo original. El tren delantero completo se ha sustituido por el de una Yamaha YZF-R1 del 2009 y el basculante original da paso a uno originario de una Honda VFR750 de 1996.

 

El carenado es el original, pero se ha reposicionado completamente. La parte superior ahora está más baja y adelantada, lo que ha obligado a recortar y remodelar los paneles centrales para que pudiesen unirse de nuevo a la quilla, que sigue en el lugar original. El colín también se ha reformado para que contase con un asiento monoplaza, con lo que el subchasis es 15 cm más corto, algo que se aprecia en la vista lateral respecto a la posición de la rueda.

 

Por último, el trabajo de pintura ha corrido a cargo de Steve May, de Lizard Designs, que ha combinando el verde con el plateado y un color antracita metálico, que parece estar difuminado, al modo de los colores “purple” de Harley-Davidson, por unas tonalidades verdosas que se reflejan con la luz.

¿Sabías qué?

Los auténticos moteros cabalgan sobre sus propios hierros, creados a su gusto, como una extensión de su personalidad.