¡Mi papá diseñaba motos! Una sorprendente historia de Mauricio Sedó

Historias / hace 745 dias

LA MOTO DE PAPÁ

Para Lostrego.

 

Nos pasó algo  muy especial esta semana pasada cuando volvíamos a casa después de unos días rodando en moto por Fuerteventura y Lanzarote.

 

El Jueves 5 de Marzo, a las cinco y cinco de la tarde, mi amigo José Mª y yo parábamos nuestras motos en el muelle de Morro Jable, Fuerteventura, mientras veíamos alejarse el ferry de Fred Olsen donde debíamos haber embarcado nosotros.

 

 

A mí me entró la risa tonta por la situación. No era grave. Ambos estábamos unos días de vacaciones y ningún compromiso nos esperaba en Las Palmas. Habíamos estado comiendo con Alfredo Tioedo en un guachinche de Pájara, la carne de cabra era excelente, el vino todavía más y encima cuando ya nos íbamos el dueño del guachinche, Luis, que se había estado mirando nuestras motos mientras servía las mesas, decidió hilar conversación y nos contó que él había tenido una de las primeras motos que llegaron a la isla.

 

Fue allá por el 68, saben? Las primeras motos aquí las trajo Winter, unas Hondas eran, mi padre me prestó las perras y yo me quedé con una!

 

Alfredo, José Mª y yo nos miramos, Luis había pronunciado el nombre mágico:  Winter!

 

Los que no hayáis estado nunca en Fuerteventura no podéis imaginar lo que ese nombre, Winter, significa allí.

 

 -Winter, el de la casa Winter?- le pregunté- Vive aquí todavía?

 

-No, él murió, pero los hijos, uno que es abogado si vive aquí, el padre ya no, ya murió.

 

La Casa Winter es una leyenda en Fuerteventura. En la parte sur de la isla, la península de Jandía fue zona militar de acceso restringido desde que empezó la guerra allá por el 36 hasta bien entrados los sesenta. Zona militar en la que sin embargo a primeros de los cuarenta se construyó una enorme casa en el lugar más alejado de la costa Oeste de Jandia, en medio de ninguna parte.

 

 

Se rumoreaba que allí paraban submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, que era un punto de información y espionaje…..  Incluso Alberto Vázquez Figueroa ambientó allí su novela “Fuerteventura” convirtiéndola en un burdel de lujo para comandantes de submarinos nazis.

 

Mucho de lo que se dice huele a pura fantasía, pero si consultas los archivos del puerto de La Luz en Gran Canaria, verás que en 1939 hicieron escala en Las Palmas 6 submarinos nazis, en 1940 fueron 18 y sin embargo en 1941 no acudió ninguno. Curiosamente, en 1941 fue cuando se terminó de construir la Casa Winter…. Donde pararon a repostar esos submarinos?

 

En verdad es difícil pasar por Fuerteventura sin oír hablar de la Casa Winter., pero a nosotros sin saberlo nos iba a suceder algo más que eso…

 

Charlando con Alfredo y escuchando las batallitas de Luis se nos fue un poco la hora. Salimos del restaurante mas o menos con la hora justa, pero en el camino a Morro Jable nos despistamos y acabamos casi otra vez en Betancuria. Corregimos y le dimos una buena retorcida de orejas a las motos, pero llegamos al puerto justo a tiempo de ver como nuestro Ferry largaba amarras y salía, majestuoso, de la bocana del muelle.

 

 -Al fin y al cabo, estamos de vacaciones, no? Tú tienes algo que hacer mañana en Las Palmas?

 

José Mª convino conmigo en que estas cosas pasan, que estando de vacaciones no es grave y que cualquier cosa que hubiera que hacer en Las Palmas se podía hacer igual en Fuerteventura.

 

Morro Jable es un pequeño puerto pesquero que resultó ser ideal, por estar en la punta sur de la isla, como puerta de entrada desde las islas mayores. Como justo al lado hay unas playas sensacionales, larguísimas, de arena blanca y agua transparente, el pueblo creció  impulsado por el turismo de forma apresurada y desordenada ya desde los años 80.

 

Nos buscamos alojamiento para una noche, no fue difícil, y después de dejar los trastos en la habitación salimos a cenar. Incluso tomándonos las cosas con mucha calma, sobraba tiempo hasta la salida del ferry mañana a las 9 .

 

En la zona del turismo los bares y restaurantes son como los de todos los pueblos costeros, iguales en Salou que en Benidorm o Maspalomas.  Pero a la entrada al pueblo, un poco alejado de la costa, cuando veníamos con prisa, me pareció haber visto un  garito cerca de la carretera con unas cuantas motos aparcadas delante.

 

  

Nos dirigimos al sitio que visto con más calma resultaba bastante cochambroso: Apartado unos cientos de metros de la carretera, en una explanada polvorienta, algún día debió ser una casa de cabreros.   Ahora tenia unas cuantas mesas alrededor de una barra minúscula y en una esquina un pequeño escenario con carteles de pasadas actuaciones de música Folk, Country y Blues. Afuera, dos gigantescas Harleys esperaban a sus dueños, unos orondos alemanes de pelo blanco peinado en coleta que lucían chalecos de cuero oficiales del H. O. G., de los que valen 500€  la pieza, como mínimo…

 

José y yo no las teníamos todas claras, pero al rato vimos que no era un lugar de broncas sino mas bien un alivio para los motoristas aburridos de vivir en un sitio tan tranquilo…

 

Ya después de anochecer, el lugar casi se había llenado de moteros, la mayor parte alemanes por su pinta,  y Jose y yo estábamos discutiendo cual sería la moto ideal para esta isla cuando se acercó a nosotros un sujeto con una jarra de cerveza en la mano:

 

Vosotros sois los de la Guzzi? (No falla, una Guzzi siempre arranca comentarios)

 

Buenas motos, buenas, me siento con vosotros, vale?

 

No esperó nuestra respuesta, acercó una silla y nos dio la mano a cada uno:

 

Johann, Juanito en español, Juanito Amigo. Yo también soy motorista y me gustan las motos especiales, diferentes! No todo Harley como este gente¡

 

Se refería a la mayoría de parroquianos del bar, que, si le oyeron, no le hicieron ningún caso, ya debían conocerle…..

 

Como tanto  José  como yo somos gente de palabra fácil, enseguida estábamos enzarzados en una animada conversación sobre nuestro tema favorito: Las motos. 

 

Ahora tengo que explicarles algo: Mi amigo Jose Mª Alguersuari, ha pasado toda su vida entre motos. Fotógrafo del motor, corredor de pruebas como las 24 horas de Montjuich, probador de motos para periódicos y revistas, es sin duda ninguna uno de los tíos que más saben de motos en toda España. Y si no me creen echen una mirada a su blog: www.alguersuari.com

 

Y yo mismo, monto en moto desde los 10 años, también he corrido con ellas, trabajé en la fábrica de motos Bultaco, escribí sobre motos en periódicos ingleses y me he pasado la vida montando en moto y coleccionando libros sobre motos.

 

O sea, que entre los dos sabemos algo de motos.

 

Pues, amigos, resultó que éramos como niños de colegio comparados con el amigo Johann (Juanito, Juanito  Amigo en español)  ese tío sabia de motos más que la enciclopedia británica! Por sus palabras se veía que había vivido la moto desde dentro, y en más de un país distinto.

 

Antes de darnos cuenta, estábamos evaluando el diseño de los guardabarros de la Indian Chief de 1946.

 

 

Ese era, según Johann, el diseño más típico de moto “limpia” que permitiera al motorista llevar los pantalones sin manchas de grasa.

 

Ahí saltó Jose Mª con que bastante antes, en 1929, ya las Majestic habían recorrido ese camino sin conseguir que su diseño cuajara y se extendiera.

 

 

Johann se excitó: Majestic! Majestic! Esa cosa es francesa! No es sino una copia del diseño de la Megola pero renunciando a la idea de la tracción delantera!

 

 

Eso si era una moto rompedora, pero muy adelantada a su tiempo, sin embrague no podía prosperar! Hasta que mi padre no diseñó sus motos no hubo nadie que hiciera nada tan avanzado!

 

Yo presenté el ejemplo de la BMW R7 DE 1934, aunque no soy fan de la marca bávara, reconozco un diseño elegante y bien acabado:

 

 

Johann replicó: -Esa moto nunca salió de la fabrica! Es lo que hoy se llama un “Concept bike”, no podría funcionar! Lleva horquilla telescópica de muelles sin amortiguador, nunca podría circular! No se hizo nada realmente practico en motos limpias y carenadas hasta 20 años después, lo que mi padre diseñó en los años 30 sólo se vió en la calle en los años 50!

 

José Mª y yo pensábamos seguro en las Lube con sus guardabarros envolventes, en las NSU, y en tantos intentos que hubo en los 50 de hacer algo rápido y seguro como una moto pero practico y limpio como un scooter:

 

 

Johann, Juanito Amigo en español, estaba lanzado: Si tapas el motor con chapas, tienes una moto limpia pero rompes el flujo de aire y el motor se calienta: si dejas el motor descubierto, refrigera bien pero tienes aceite en los pantalones. Y si tapas el motor a medias entonces motor caliente y pantalones sucios, los dos a la vez!

 

Sólo los americanos hicieron algo realmente bueno, pero  muy grande, muy “americano”, incluso en America no tuvo mucho éxito pues salió al mercado justo cuando llegó la Gran Depresión y  no había nadie que pudiera comprar esas motos: La Henderson KJ Streamline 1200 de 1930

 

 

Es sí era una moto bonita, y mi padre seguro se inspiró en esa proa aerodinámica y elegante, en esos costados carenados y en esa cola afilada que parece que se escapa con el viento! Pero papá hizo una moto europea, más ligera, ágil  y moderna!

 

Jose y yo le queríamos preguntar por esa moto de su padre, pero no podíamos meter baza, Juanito estaba lanzado (ya iba por la cuarta jarra de cerveza) y no había quien le parara:

 

Papá construyó la mejor moto de su tiempo, la más rápida, ligera y fiable. Pero tuvo la desgracia de terminar sus tres prototipos en 1938, y la Comisión de evaluación del Reich en aquellos años no estaba interesada en motos de uso civil. Le ofrecieron a papá una oportunidad si transformaba su modelo en una moto ligera de uso individual para el Signalkorps o cuerpo de mensajeros de la Wehrmacht, que por el momento se equipaba con las DKW  de 250 c.c.

 

 

Papá ni siquiera lo intentó, DKW tenía el contrato muy bien amarrado y muy buenos contactos en el Ministerio del Interior, o sea, la Gestapo y le hicieron saber de forma muy clara que otro contendiente para la moto ligera de la Wehrmacht no sería bienvenido.

 

Papá había estudiado ingeniería en Hamburgo y en aquellos años no faltaba trabajo para un ingeniero y sus compañeros de estudios estaban muy bien situados y le propusieron que se trasladara a España a ayudar con la reconstrucción del país después de la Guerra Civil, o la Gloriosa Cruzada, como se llamaba entonces.

 

(La conversación se había vuelto interesantísima, y José y yo estábamos pendientes de las palabras de Johann)

 

O sea que se vino a España y primero trabajó reconstruyendo el puerto de San Sebastián y luego se encontró en Madrid con su amigo  Gustav Winter y pasaron años trabajando juntos en proyectos de ingeniería, algunos que me contó después y otros de los que no me dijo nada….. Hasta que mucho después yo me fui enterando de cosas. Todos los veranos veníamos aquí a Fuerteventura a pasar las vacaciones las dos familias

 

(José y yo estábamos deseando preguntarle quien era su padre y que moto había diseñado, pero hacerlo así directamente habría sido de muy mala educación, estábamos esperando que  Johann nos  lo dijera o que por la conversación nos pudiéramos ir enterando)

 

Papá se había traído su moto a Fuerteventura y siempre se paseaba con ella, la que él había construido, y cuando en invierno volvíamos a Madrid se quedaba encerrada en el sótano de la casa de Winter.

 

Cuando yo me vine aquí a Fuerteventura, muchos años después, me llevé la sorpresa de que la casa donde yo pasaba mis vacaciones estaba abandonada y en ruinas! Fue un día muy triste para mí.  Además todo esa finca la vendieron a una empresa constructora, pero por suerte con la crisis no hicieron nada, seguro que iban a derribar la casa y construir hoteles o apartamentos o cualquier cosa…..

  

 

Menos mal que no hay mucha gente por aquí, alguien había tenido la buena idea de tapiar las puertas del sótano y yo pude recuperar la moto de papá…

 

Johann andaba ya por la séptima u octava jarra de cerveza y cada vez era más difícil entenderle pues se le marcaba más el acento alemán y además se le trababa la lengua…

 

Al final le preguntamos: Johan, como era la moto de tu padre? La tienes tu ahora?

 

Johan ya no podía más. Contestó: Yo, mucho cerveza. Ahora, me vas a casa… se levantó de la mesa y se fue, sin más y sin pagar sus cervezas.

 

José y yo nos acercamos a la barra a ver de arreglar el asunto del pago cuando oímos, por encima de la voz de Johnny Cash y su Ring of Fire el ruido de una moto arrancando  a golpe de pedal..

 

Cuando el motor arrancó, nos llevamos la sorpresa del siglo: aquello sonaba como una Kawasaki Mach 3 del 75, pero con el escape libre!

 

 

Salimos corriendo, era de noche pero todavía conseguimos ver como Johann se alejaba haciendo eses con la moto de su padre. Os juro que era una dos tiempos de varios cilindros, toda carrozada y con un guardabarros trasero acabado en punta…

 

De repente, todo quedó claro y se me apareció la respuesta al enigma de quien era Juanito, quien era el padre y cual era su moto:

 

Juanito Amigo, en alemán: Johann Freund!!!

 

Ese hombre era el hijo de Walter Freund y “la moto de papá” era el prototipo de la Killinger & Freund, la moto mas revolucionaria y rompedora de todo el siglo XX!!!

 

    

Y encima se nos había ido sin que pudiéramos ver la moto bien, no sabíamos donde vivía y nos había dejado una cuenta de casi 40€ de cerveza sin pagar!

 

Ya te pillaré, Johann Freund, ya volveré a Fuerteventura con más tiempo, ya…..

 

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¿Sabías qué?

Los auténticos moteros cabalgan sobre sus propios hierros, creados a su gusto, como una extensión de su personalidad.