¿Conocen la historia de Skoda en el mundo de las dos ruedas?

Historias / hace 53 dias

Laurin & Klement Slavia B: La historia de Skoda Motorsport entre París y Berlín, hace 120 años

  • La tradición en competición del fabricante checo empezó en 1901 con la motocicleta Laurin & Klement SLAVIA B y el piloto de fábrica Narcis Podsedníček
  • Podsedníček cruzó la meta como único participante de la categoría de motocicletas en la exigente carrera París – Berlín de 1901
  • Laurin & Klement SLAVIA Type B: motor de un solo cilindro de 240 cc refrigerado por aire, con 1,75 CV de potencia y una velocidad punta de 40 km/h
  • 120 años de competición: para celebrar el aniversario, ŠKODA AUTO presenta 18 de los modelos deportivos más importantes de la historia de la compañía, como parte de una serie de artículos en profundidad

El segundo modelo de motocicleta de Laurin & Klement, la Slavia B, tiene un papel muy especial en la historia corporativa de Laurin & Klement: fue la primera motocicleta de la compañía con sede en Mladá Boleslav que participó en una carrera internacional, en 1901. La carrera de larga distancia de París a Berlín era considerada como la prueba más dura de su época. El piloto de fábrica Narcis Podsedníček hizo historia en su primer intento: fue el único participante de su categoría que alcanzó la meta, pero nunca fue proclamado vencedor.

 

Cuando el coraje y la intrepidez se combinan con una brizna de locura, se sientan las bases para éxitos legendarios – como ocurrió en los primeros días de competición, a principios del siglo XX. Fue una época en la que los pioneros abrieron nuevos horizontes y avanzaron los límites de lo posible y de lo alcanzable – siempre con una férrea creencia en el progreso tecnológico.

 

Václav Laurin y Václav Klement, los fundadores del fabricante epónimo de bicicletas de Mladá Boleslav, en Bohemia, estuvieron entre este grupo de visionarios. Además de su compromiso con ofrecer bicicletas asequibles y de alta calidad, también les unía su pasión por las carreras. La compañía, fundada en 1895 en un pequeño taller, pronto despegó: tras tan solo un año de actividad, la pareja daba empleo a 21 personas y comercializaba cinco modelos distintos de bicicletas, bajo la marca “SLAVIA”.

 

 

Tan solo cuatro años más tarde, el 18 de noviembre de 1899, la joven compañía presentó sus dos primeras motocicletas, la SLAVIA A y la SLAVIA B. Para mejorar el manejo y la estabilidad de las motocicletas, se instaló el motor en la parte baja del marco. Este diseño es estándar hoy en día, pero a la época, este producto de la mente del ingenioso ingeniero que era Václav Laurin causó auténtica sensación. Gracias, en parte, a la visión empresarial de Václav Klement y a un agudo sentido de los negocios, el fabricante se expandió rápidamente durante los siguientes años: el librero profesional negoció grandes pedidos en su propio país y, al mismo tiempo, elevó el perfil de Laurin & Klement en importantes naciones industriales, como Alemania y Gran Bretaña. Los éxitos en las carreras de larga distancia de la época atrajeron una importante atención internacional, y le sirvieron a Václav Klement como medio para conseguir un fin.

 

 

Narcis Podsedníček – el primer piloto de carreras del fabricante de motocicletas de Mladá Boleslav

Las “bicicletas motorizadas” de Mladá Boleslav celebraron su debut en competición en 1901, en el mayor evento de la época, la carrera de París a Berlín pasando por Aquisgrán y Hanover. La ruta de 1.196 kilómetros suponía un reto mayúsculo para el hombre y la máquina. El piloto de fábrica Narcis Podsedníček empezó la carrera de tres días en representación de Laurin & Klement como uno de los diez participantes en las categorías de dos y tres ruedas. Ya tenía una carrera bien establecida en la compañía y, gracias a su dedicación y su notable saber-hacer, había ascendido rápidamente de fabricante de herramientas a representante comercial. En el punto álgido de su carrera, Podsedníček llegó a convertirse en director de producción.

 

La carrera pasaba principalmente por carreteras sin asfaltar o adoquinadas, y había clavos de herradura por todas partes, lo que provocaba numerosos pinchazos. Al final, solo 48 vehículos de un total de 110 alcanzaron la meta. Aunque en los días previos a la carrera Podsedníček era, en el mejor de los casos, un desconocido, fue el primero de su categoría en alcanzar Berlín a lomos de su motocicleta Laurin & Klement. Su victoria de categoría fue doblemente sorprendente porque nadie le estaba esperando cuando cruzó la meta a las tres de la mañana: la oficina de cronometraje estaba cerrada, y ninguno de los comisarios de la competición estaba de servicio.

 

La llegada de Podsedníček fue inicialmente confirmada por agentes de policía locales. Sin embargo, el organizador no reconoció los registros de los agentes, y en su lugar designó como ganadores a cuatro franceses al volante de triciclos De Dion-Bouton, dejando a Podsedníček con tan solo una victoria moral.

 

Sin embargo, estos logros le valieron, tanto a su excelente actuación personal como a la marca Laurin & Klement, una gran atención internacional, e impulsaron la reputación de la joven marca, que presentó su primer automóvil en 1905: un instante proverbial para el futuro del fabricante, que señalaba su enormemente exitoso compromiso con la competición.

 

 

La motocicleta Laurin & Klement SLAVIA Tipo B

La compañía empezó a producir la Laurin & Klement SLAVIA B en 1899. En noviembre, la motocicleta hizo su debut en el circuito de carreras de bicicletas de Praga-Bubny, junto a la Tipo A. La Tipo B montaba un motor de un solo cilindro refrigerado por aire con una potencia de 1,75 CV y una cilindrada de 240 cc; la velocidad punta era de 40 km/h. Como era típico de la época, la motocicleta no tenía caja de cambios; el motor impulsaba la rueda trasera de forma directa, mediante una correa plana de cuero. Los pilotos tenían que pedalear ellos mismos para iniciar el motor de arranque de cadena y el motor auxiliar. En 1904, Laurin & Klement produjo un total de 540 unidades de la SLAVIA B en Mladá Boleslav.

 

En 1956, la histórica motocicleta recibió un honor especial: apareció en “Coche Vintage” (Dědeček Automobil), una película que ofrece una perspectiva sobre el “siglo de la automoción”. El guion se basaba en el libro epónimo de Adolf Branald.

 

 

¿Sabías qué?

Una pasión por el "hierro" que algunos tuvimos la suerte de heredar de nuestros abuelos.